
La garantía cubre la sustitución gratuita o la reparación del producto o del elemento considerado defectuoso por nuestros servicios, tras examinarlo, excluyéndose cualquier otra indemnización.
Se exige la presentación del certificado de garantía como prueba de compra.
Para poder disfrutar de la garantía, el producto debe someterse previamente a nuestro servicio postventa cuyo acuerdo es imprescindible para cualquier sustitución.
La garantía no se aplica a los productos cuyos defectos y deterioros hayan sido provocados por el desgaste normal, por un accidente exterior o por una falta intencionada o dolosa (montaje erróneo, instalación no conforme, mantenimiento incorrecto, utilización anómala o inadecuada, robo, caída o golpe de un objeto, almacenamiento inadecuado, incendio, descoloración a la luz, humedad o calor seco excesivo, cortes, arañazos…) así como a los productos que hayan sufrido una modificación no prevista ni especificada por Cindarella.
Asimismo, la garantía no se aplica por los vicios aparentes.
Las intervenciones en concepto de garantía no tienen como consecuencia prolongar a duración de la garantía.